Cultura del grupo
Genética SINCPRO
Seis genes que explican cómo trabajamos. No son valores de pared, son el criterio con el que contratamos, evaluamos y reconocemos.
El manifiesto
Somos Sincpronianos.
Empezamos a los veinticinco años, saliendo de una pandemia, vendiendo software y consultoría a gerentes que nos veían como universitarios. Nos abrieron la puerta porque se dieron cuenta de que no veníamos a ganar dinero fácil, veníamos a que les fuera mejor. Usamos la tecnología que usan los grandes, aunque seamos pequeños. Creemos que la norma es orden, no papel, y por eso estamos certificados.
Cambiamos la forma de hacer las cosas cuantas veces hace falta, y siempre dejamos rastro. No tenemos zona de confort, hacemos lo que la empresa necesita. Y disfrutamos hacerlo, juntos. Quien pasó por aquí, sigue siendo de aquí. Ninguno de nosotros se esconde detrás de un título, cada uno responde al más alto nivel, y así nos ven nuestros clientes.
Cada unidad que nace en SINCPRO nace con esto. Es nuestra genética.
Los seis genes
Cada gen dice qué esperamos y cómo se nota.
Herramientas y estándares al nivel de cualquier mercado, no al nivel del promedio local. Si existe algo mejor, se evalúa y se adopta.
Se nota cuando el sistema que instalamos en un cliente ya lo veníamos operando en casa.
Si no queda registrado, no ocurrió. Todo documento tiene código, versión y responsable, y todo cambio deja rastro.
Se nota cuando cualquiera puede reconstruir una decisión sin preguntarle a quien la tomó.
El proceso de hoy es el borrador del de mañana. Cambiamos la forma de trabajar cuantas veces haga falta, sin nostalgia.
Se nota en el número de versión de nuestros propios procedimientos.
Autonomía real para decidir, sostenida por el compromiso con el resultado. La libertad no es ausencia de responsabilidad.
Se nota en que nadie espera permiso para resolver lo que está a su alcance.
Nadie firma solo. La entrega es colectiva y así se comunica, hacia adentro y hacia el cliente.
Se nota en la firma de nuestros correos, que siempre dice el equipo de SINCPRO.
Criterio propio antes que instrucciones. Se espera que resuelvas, no que consultes todo. Nadie se esconde detrás de un título.
Se nota en que el cliente recibe el mismo nivel de respuesta sin importar con quién hable.
Contra qué trabajamos
El conformismo empresarial.
La empresa que no innova porque nadie la obliga, que ve la tecnología como un lujo y la certificación como papeleo, que tiene el mercado ganado y por eso dejó de crecer. No lo combatimos con discursos, sacamos empresas de ahí con el ejemplo. Por eso aplicamos en nosotros todo lo que ofrecemos, y por eso educamos antes de vender.
Nuestro asesor digital
Sincrates, la genética hecha voz
Sincrates acompaña a quien usa nuestras plataformas. No es una mascota ni un robot, es una figura sobria derivada de las dos hebras del símbolo. Habla como hablamos nosotros, explica antes de resolver y nunca finge saber lo que no sabe.
Vive en el ERP, en la mesa de ayuda y en los canales internos del grupo.
Monocromo en todos sus estados, con un único acento permitido en alerta. Reconocible como SINCPRO incluso con el logotipo tapado.
La genética se celebra un día al año y se aplica los otros trescientos sesenta y cuatro.
Cultura del grupo
Genética SINCPRO
Seis genes que explican cómo trabajamos. No son valores de pared, son el criterio con el que contratamos, evaluamos y reconocemos.
El manifiesto
Somos Sincpronianos.
Empezamos a los veinticinco años, saliendo de una pandemia, vendiendo software y consultoría a gerentes que nos veían como universitarios. Nos abrieron la puerta porque se dieron cuenta de que no veníamos a ganar dinero fácil, veníamos a que les fuera mejor. Usamos la tecnología que usan los grandes, aunque seamos pequeños. Creemos que la norma es orden, no papel, y por eso estamos certificados.
Cambiamos la forma de hacer las cosas cuantas veces hace falta, y siempre dejamos rastro. No tenemos zona de confort, hacemos lo que la empresa necesita. Y disfrutamos hacerlo, juntos. Quien pasó por aquí, sigue siendo de aquí. Ninguno de nosotros se esconde detrás de un título, cada uno responde al más alto nivel, y así nos ven nuestros clientes.
Cada unidad que nace en SINCPRO nace con esto. Es nuestra genética.
Los seis genes
Cada gen dice qué esperamos y cómo se nota.
Herramientas y estándares al nivel de cualquier mercado, no al nivel del promedio local. Si existe algo mejor, se evalúa y se adopta.
Se nota cuando el sistema que instalamos en un cliente ya lo veníamos operando en casa.
Si no queda registrado, no ocurrió. Todo documento tiene código, versión y responsable, y todo cambio deja rastro.
Se nota cuando cualquiera puede reconstruir una decisión sin preguntarle a quien la tomó.
El proceso de hoy es el borrador del de mañana. Cambiamos la forma de trabajar cuantas veces haga falta, sin nostalgia.
Se nota en el número de versión de nuestros propios procedimientos.
Autonomía real para decidir, sostenida por el compromiso con el resultado. La libertad no es ausencia de responsabilidad.
Se nota en que nadie espera permiso para resolver lo que está a su alcance.
Nadie firma solo. La entrega es colectiva y así se comunica, hacia adentro y hacia el cliente.
Se nota en la firma de nuestros correos, que siempre dice el equipo de SINCPRO.
Criterio propio antes que instrucciones. Se espera que resuelvas, no que consultes todo. Nadie se esconde detrás de un título.
Se nota en que el cliente recibe el mismo nivel de respuesta sin importar con quién hable.
Contra qué trabajamos
El conformismo empresarial.
La empresa que no innova porque nadie la obliga, que ve la tecnología como un lujo y la certificación como papeleo, que tiene el mercado ganado y por eso dejó de crecer. No lo combatimos con discursos, sacamos empresas de ahí con el ejemplo. Por eso aplicamos en nosotros todo lo que ofrecemos, y por eso educamos antes de vender.
Nuestro asesor digital
Sincrates, la genética hecha voz
Sincrates acompaña a quien usa nuestras plataformas. No es una mascota ni un robot, es una figura sobria derivada de las dos hebras del símbolo. Habla como hablamos nosotros, explica antes de resolver y nunca finge saber lo que no sabe.
Vive en el ERP, en la mesa de ayuda y en los canales internos del grupo.
Monocromo en todos sus estados, con un único acento permitido en alerta. Reconocible como SINCPRO incluso con el logotipo tapado.